¿Es el intestino nuestro segundo cerebro?

Llevamos ya muchos días con el estado de alarma y el confinamiento por el coronavirus SARS-COV2 (Covid-19). Seguro que muchos hemos pasado por una montaña rusa de pensamientos y emociones.

Algunos estamos sin sol y sin respirar aire puro, sin ejercicio, con menos interacción social, con cambios de rutina, con la ansiedad que generan las noticias y la sobreinformación. Es difícil controlar nuestras emociones, tenemos muchos inputs estresantes y pocas vías de escape para gestionarlas.

¿Habías pensado alguna vez que los microorganismos que viven en tu intestino pueden afectar a tu estado de ánimo?

Hace mucho tiempo que sabemos que existe una relación entre el cerebro y el intestino, es el llamado eje cerebro-intestino. Lo podemos comprobar cuando tenemos un hito importante, algo que nos genera nervios o estrés y hace que nuestros intestinos lo noten. Sentimos “mariposas en el estómago”, retortijones, podemos tener diarrea, o estreñimiento, gases, vómitos, o incluso dolor.

 


Pero, ¿Y si también ocurriera al revés? ¿Y si el intestino y la microbiota intestinal pudieran controlar el cerebro?

Así es, y actualmente hay un gran interés científico en la otra dirección del eje, el eje intestino-cerebro, en saber cómo el intestino regula el cerebro. Se pretende entender todos los detalles de la relación entre el intestino y su microbiota y por qué son capaces de regular el desarrollo neurológico y el comportamiento, y como se puede modificar esta relación. Así pues, se ha redefinido el eje cerebro-intestino, hoy en día se sabe que el eje es en realidad una red de comunicación bidireccional conocida como el eje intestino-microbiota-cerebro. Además, muchos expertos han definido el intestino como el segundo cerebro.

La microbiota intestinal puede comunicarse con el cerebro a través de varios mecanismos para influenciar en procesos como neurotransmisión, neurogénesis, regulación de la microglía y modulación del carácter, comportamiento y humor. Por eso, el desequilibrio de la microbiota intestinal puede afectar varios aspectos psiquiátricos y neurológicos. De hecho, se ha observado disbiosis (desequilibrio de la microbiota intestinal) en personas con desordenes psiquiátricos, como depresión, estrés, ansiedad, autismo o desordenes alimenticios.

¿Cómo los microorganismos regulan el cerebro?

Los microorganismos del intestino sintetizan varios neurotransmisores o precursores de neurotransmisores (como el triptófano que es precursor de la serotonina), ácidos grasos de cadena corta y otras moléculas que tienen propiedades neuroactivas y que influencian la homeostasis y el correcto funcionamiento del sistema nervioso central.

Algunos trastornos psiquiátricos, como la depresión o la ansiedad, se producen por desajustes biológicos relacionados con el eje hipotalámico pituitario adrenal (responsable de la respuesta al estrés), la respuesta neuroinmune, la neurogénesis y la neurotransmisión a través del nervio vago o entrando directamente en el cerebro. La microbiota intestinal y los metabolitos que ésta genera están estrechamente relacionados e influencian estos procesos biológicos. Por eso, es importante mantener una microbiota intestinal equilibrada y sana.


¿Cómo puedo mejorar mi estado de ánimo a través del intestino?


Aunque faltan aún muchos estudios y algunos son incongruentes, hay indicios que demuestran que la manipulación de la microbiota, con probióticos, puede mejorar desórdenes cerebrales y psiquiátricos como depresión, ansiedad, o incluso enfermedad de Parkinson o autismo. Este tipo de probióticos que ejercen un efecto positivo en la salud mental se conocen con el nombre de psicobióticos.

Algunos estudios han analizado el efecto de varias especies de microorganismos probióticos para la mejora del comportamiento, humor o incluso el nivel cognitivo. Algunos de los microorganismos que han demostrado efectividad en este campo son: Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus casei, Lactobacillus brevis, Lactobacillus salivarius, Lactobacillus helveticus, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus bulgaricus, Streptococcus thermophilus, Bifidobacterium bifidum, Bifidobacterium longum y Bifidobacterium lactis.

GO PROBIOTICS ECO contiene varias de estas especies de microorganismos probióticos con efecto antidepresivo y ansiolítico, que pueden mejorar tu estado de ánimo de una forma natural (*los señalados en negrita).

Es un producto 100% natural y dispone del sello ecológico europeo y del CCPAE (Consell Català d’Agricultura Ecològica), que garantiza que todos los ingredientes que lo forman provienen del cultivo ecológico.

BIBLIOGRAFIA:

Sherwin, E. (2016). A gut (microbiome) feeling about the brain. Current Opinion in Gastroenterology, 32(2), 96–102. doi:10.1097/mog.0000000000000244.

Ng, Q. X. (2018). A meta-analysis of the use of probiotics to alleviate depressive symptoms. Journal of Affective Disorders, 228, 13–19. doi:10.1016/j.jad.2017.11.063.

Bermúdez-Humarán, L. G. (2019). From Probiotics to Psychobiotics: Live Beneficial Bacteria Which Act on the Brain-Gut Axis. Nutrients, 11(4), 890. doi:10.3390/nu1104089

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